sábado, 3 de noviembre de 2018

MONMA MOTOKI




Biodatos >> Nacido en Daitô, Ichinoseki, prefectura de Iwate, debuta en 1979 cuando su historia "Big Surfer" queda finalista en los premios Tezuka del año anterior y es publicada en un número especial del Shônen Jump, que le hace un contrato por cinco años. Su primera serie importante aparece ya en 1981: "Magic Swordsman McKenzie", pero no es hasta 1985 que saca su primer exitazo, "Kattobi Itto", que permanecerá casi 15 años en la versión mensual del Jump y generará una secuela igualmente larga. Otras series: "Albatross Flew", "Challenge 17.5", "Flying Bear", etc.

"KATTOBI ITTO"  IdeaIdeaIdea
かっとび一斗
por Monma Motoki.
serializada en el Gekkan Shônen Jump (Shûeisha). [1986/09] [1990/02]
género: fútbol. 
Con "Captain Tsubasa" en el Jump semanal y ésta, en el Jump mensual, la editorial logró el pleno con dos comics de balompié durante muchos años. En el caso de la serie de Monma, se trata de un típico producto deportivo con protagonista chaparro, el Katori Itto del título (con lo que ya tenemos su juego de palabras), que es un gran jugador a pesar de su estatura, y destaca sobre todo por realizar espectaculares piruetas con el balón, con las que dribla o, incluso, deja estupefactos a sus contrarios. Es un chaval con un aguante tremendo, todo lo soporta con una sonrisa malévola y una y otra vez vuelve a sobreponerse de las contrariedades para probar alguna de sus maravillosas jugadas. Si bien en este aspecto la trama tiene un aire algo infantilizado y pocos resquicios para las sorpresas, lo cual es el principal inconveniente de la serie, el dibujo es francamente perfecto e ideal para un manga deportivo juvenil de primera categoría como es el caso. Los diseños de los jugadores son muy realistas dentro de su propio estilo, y si a esto añadimos la pulcritud en el retrato de los movimientos de las jugadas deportivas, que rezuman dinamismo y enfatismo a partes iguales, tenemos un producto compacto. A todo esto hay que añadir un diseño de producción muy a la altura, que además siempre queda sublimado a la espectacularidad de las jugadas y no a la inversa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario